Diseñado para entornos comerciales de alto tráfico, Starling estandariza el proceso de pago, reduce los tiempos de inactividad y agiliza las colas durante las horas pico. El control remoto por parte del personal y la monitorización en tiempo real reducen el esfuerzo de servicio y garantizan una experiencia de cliente óptima. La verificación de edad es más rápida, las tasas de intervención disminuyen y los equipos mantienen su productividad en operaciones con múltiples ubicaciones.
El diseño modular del Self-Checkout se adapta a su espacio con tamaños M, L y XL, pantallas táctiles de 15/15.6/21.5 pulgadas en formato vertical u horizontal, y configuraciones con o sin efectivo. La balánza de seguridad (opcional), minimiza los problemas relacionados con el peso, y el sistema inteligente de iluminación trilight mejora la gestión del área. Las cámaras con IA ofrecen asistencia en la preparación de pedidos para artículos sin empaquetar, disuasión de fraudes y verificación remota de edad.